En la ciudad también se puede admirar el Asclepion, el espectacular centro médico donde trabajó Galeno, uno de los padres de la medicina occidental.
Biblioteca de Pérgamo
En la época de Eumenes II (s. II d.C), aliado de Roma, Pérgamo ya era famosa por la biblioteca de su acrópolis. A diferencia de la de Éfeso, se encontraba en un recinto sagrado. Los datos documentales que han llegado hasta nuestros días no aclaran bien el tamaño de su colección y, fruto del enfrentamiento con la otra gran biblioteca del mundo clásico, la de Alejandría, tienden a magnificarlo adjudicándole unos 200.000 volúmenes. Por lo que se puede observar, en el edificio también existía un espacio vacío entre las paredes interiores y el muro exterior para proteger así los documentos de los cambios climatológicos.
Eumenes era un apasionado coleccionista de libros y su biblioteca llegó a desafiar a la mayor del mundo en aquel momento, la de Alejandría, en Egipto, que custodiaba más de medio millón de volúmenes (
www.eblagestiodocumental.cat/archivumBiblioteca.htm). Los egipcios, temiendo que la biblioteca de Pérgamo se llevara a los sabios de Alejandría, interrumpió los suministros de papiro del Nilo hacia esta ciudad. Pero Eumenes, que no se acobardaba fácilmente frente a los retos, puso a sus científicos a trabajar hasta que descubrieron el pergamino, un soporte adecuado para escribir a base de piel de animales en vez de tallos de papiro. La victoria final, a pesar de todo, fue para los egipcios. Cuando se quemó la biblioteca de Alejandría (
www.eblagestiodocumental.cat/archivumBiblioteca.htm), Marco Antonio saqueó la de Pérgamo para ofrecer sus libros a su amada Cleopatra y finalmente ha sido reconstruida por el gobierno egipcio, cosa que no se ha hecho en Bergama.
El equipo de
ebla Gestió Documental comprobó sobre el terreno los escasísimos restos que quedan de la biblioteca. No está señalizada de ninguna forma en el conjunto de la acrópolis y, si se está de suerte y el día de la visita hay arqueólogos haciendo trabajos, se podrá preguntar sobre su ubicación exacta.
Biblioteca del Asclepion
El Asclepion, el templo de Esculapio, dios de la medicina, adquirió fama gracias a Galeno. Ofrecía tratamientos de todo tipo (masajes, ungüentos, baños de barro, hierbas) y el diagnóstico se hacía principalmente a través del análisis de los sueños. El recinto sagrado también poseía una completa biblioteca médica, posiblemente más extensa que la de la misma acropólis.
Del edificio tan sólo restan en pie los muros, construidos también con un espacio de separación protector. Todavía se pueden ver las fornículas y un ábside y nuevamente hace falta hacer uso de la imaginación ya que no hay ningún panel explicativo en el recinto. Curiosamente durante las excavaciones se encontraron inscripciones que hacían referencia al modo de catalogar los pergaminos que se custodiaban allí.